Hay una hegemonía del pensamiento que radica en el lado oscuro de nuestra alma, y es solo lo que no queremos que la gente vea lo que alimenta nuestros demonios mas escondidos, escondidos, pero no suprimidos ya que muchas veces nos acompañan hasta el día de nuestra muerte.
Así como individualmente tenemos demonios es de esperare que el colectivo de un pueblo, la sociedad en general, los tenga. Hay que combatir con esos fantasmas hasta erradicarlos del inconsciente colectivo, ya que con la ausencia del miedo se va a poder enfrentar al peor y mas temidos de nuestros enemigos... El paso del tiempo.
Pues la incertidumbre que causa el desconocer el futuro provoca el no planeamiento a futuro, la ausencia de un proyecto de nación, ausencia de planificación en todos los aspectos en la cual esta palabra puede estar involucrada, etc. Es el miedo a futuro lo que provoca políticas de desarrollo a dos, tres, cuatro, cinco años, y el mismo paso del tiempo nos ha despojado de lo que teníamos por no haber planificado a 10, 20, 30 años.
Tenemos una nación la cual peca de soberbia, el pensamiento de “granero del mundo” ha arrastrado la idea de “en la argentina no hay hambre y si hay miseria que no se note” y la mayoría hace oídos sordos y vista gorda a las necesidades de los terceros.
No es camino el camino del odio, del rencor, del remordimiento, del soñar, es hora de poner las cartas sobre la mesa y pelear cada segundo por una Argentina unida, entre todos, llevando en el pecho el sentimiento patriota que todos tenemos oculto en el lado izquierdo, donde late nuestra fe.
Pensamientos de una noche, en la cual todo sigue igual, pero nace en mi la necesidad de expresar lo que siento y de algún modo poder llegar a alguien mas, saludos cordiales ante quien corresponda.
Mati!
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