
llévame a ese lugar donde las gaviotas no paran frente al mar,
donde el fauno imaginario se pierde, donde el mundo es libre.
llévame, quiero sentir eso que nunca antes pude haber sentido,
las oscuridad entrando a través de mis pupilas,
la triste nada.
El rincón me espera, complotando con una silla lo que de mi queda,
cuesta arriba va avanzando el tiempo, que según dicen es muy tirano.
El camino que recorro, tiene tanto curvas como caídas y subidas,
y es que por mas que la gente no lo diga,
la vida tan solo es una rueda.
Raro es el destino, la fe, la esperanza y el porvenir son divinos,
pero el vicio, la injusticia, los errores y el pasado son humanos.
El tiempo pasa, y con el siempre pasan las mejores cosas del ayer
que se transforman lentamente, sin darnos cuenta,
en recuerdos que no han de volver.
donde el fauno imaginario se pierde, donde el mundo es libre.
llévame, quiero sentir eso que nunca antes pude haber sentido,
las oscuridad entrando a través de mis pupilas,
la triste nada.
El rincón me espera, complotando con una silla lo que de mi queda,
cuesta arriba va avanzando el tiempo, que según dicen es muy tirano.
El camino que recorro, tiene tanto curvas como caídas y subidas,
y es que por mas que la gente no lo diga,
la vida tan solo es una rueda.
Raro es el destino, la fe, la esperanza y el porvenir son divinos,
pero el vicio, la injusticia, los errores y el pasado son humanos.
El tiempo pasa, y con el siempre pasan las mejores cosas del ayer
que se transforman lentamente, sin darnos cuenta,
en recuerdos que no han de volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario